DESCUBRIENDO VILLARTA
FUENTE NUEVA
Quiero recordar y recuerdo, el fluir constante del agua del Chorro Viejo. Pero no, no es de este Chorro del que yo hoy quiero escribir,…aún no es su tiempo. Reservado tiene su espacio,…su momento. Pero ahora no, que aún estoy lejos. Que quiero dedicarle mis más bellas palabras,…mis más sonoros versos…pero en otro tiempo.
Pero, ¿por qué se llama Chorro Viejo? A ciencia cierta, nadie lo sabe. O quizá…podamos intentar saberlo, o descubrirlo y…creerlo…o creérnoslo para nuestros “adentros”.
Esto es lo que siempre me he preguntado, el porqué de un Chorro Viejo, si con Chorro, sin adjetivo, era suficiente para sentirlo como nuestro. ¿Habría otro hermano más joven que nació de las entrañas de las sierras de nuestro pueblo? Mas joven puede ser que sí,…pero nunca…creo … más bello.

Rebuscando entre papelotes, ya añejos, entre los que siempre ando revuelto, un día encontré que allá, en el túnel del tiempo, los villarteños le llamaban “Fuente Vieja” a lo que nosotros denominamos, Chorro Viejo. Lo mismo da que nosotros lo conozcamos como varón y ellos, como mujer plañidera, pues de sus lágrimas saciaban la sed de su cuerpo. Y tanto debieron adorarla, que ni de día ni de noche la abandonaban. Allí estaban siempre, las doncellas del pueblo, con sus cántaros y botijos, con sus cánticos y jolgorios, pero también las peleas disputándose el Chorro Viejo.
¿Serían los celos y estas peleas, quizá, los que llevaron a buscar un Chorro Nuevo? Esto al menos, es lo que yo pienso, en el mundo de mis sueños. Pero la realidad debió ser más sincera, más dura, menos bella que mis sueños. ¿Dónde buscaron más agua los villarteños? En muchos lugares sin duda, pero hubo uno en concreto.
Mi pensamiento siempre “ojo avizor”, descubre un día en las páginas de The Villartimes, un mapa de Villarta en el que destaca en letra grande y legible, un topónimo, cerca del pueblo, en el que puede leerse “FUENTE NUEVA”. ¡Sorpresa! Me lo encuentro así, de sopetón. Esto es un buen inicio, una pista por donde comenzar a bucear en el tiempo y en los recuerdos.
Realizo las pertinentes consultas a los compañeros de esta maravillosa aventura que es The Villartimes. Unos y otros ponemos a funcionar la máquina de la investigación. Allá uno echa mano de lo que tiene mas cerca: tíos, madre, padre, máquina de fotos, mapas…y cualquier otro elemento humano o material que ayude a esclarecer este pequeño enigma.
Según parece, allá donde se juntan y dan la mano las dos callejas de los dos cementerios- o Camposantos-, hay un lugar donde brotaba agua de ¿ manantial perenne?. Las crónicas y comentarios de personas mayores, nos relatan que “haberla húbola”, aunque no fluía con mucha insistencia. Claro que…eso es lo que ellos recuerdan. Pero…”un suponer”, podría llevarnos a pensar que, en años lluviosos, debió generar abundante líquido, de tal forma que llevase a poner una “chorrera” y adecentar el manantial. En estas condiciones es como lo han conocido las personas que aún nos hablan de ello.
¿Esta fuente fue tan importante como para llevar el apelativo de Nueva y equipararse y contraponerse a la Vieja? Mi opinión es que fue una más y aunque la vida de esta Fuente Nueva fue de varias centurias, no llegó a tener tanta importancia, aunque cumplió su función, saciando la sed de muchos villarteños y pastores trashumantes que muy cerca de aquí pasaron, pues la Cañada Real a muy pocas varas de distancia discurre por el laberinto de estas escabrosas montañas. Por mi experiencia en estudiar y comprender los lugares de Villarta que se denominaron “nuevos”, creo que no tendría tanta relevancia, en comparación con su “hermana mayor” del lado opuesto. Sin embargo, el topónimo está ahí, fruto de su existencia, dando nombre a una extensa zona alrededor del Cementerio – también Nuevo-. ¿Azar? ¿Casualidad?...todo es nuevo.
¿Cómo fue el final de este nuevo manantial, de la Fuente Nueva? Según cuentan, el Chorro Nuevo daba ya para “poco más que para llenar un botijo” pues languidecía tristemente, bien pudiera ser por “la pertinaz sequía”. La puntilla final fue dada, como otras veces y en otros casos, por el dueño de la cerca donde manaba el agua, que intentando remediar la sed de sus animales, profundizó e hizo un barranco; con este desatino, acabó por secar las débiles lágrimas que aún salían de la Fuente Nueva.
![3-_DSC6028[1]-001 3-_DSC6028[1]-001](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgj87xg-zE5dMmeOohmj3TTtzTSaJiJl9bil0yMrKtkPQUrShfqaJRWyKX3GJ4XYzpksHyxiRByDuej2oK3FXtw0D1WA7ujo_3Pr_TQ3PFQgy85jhGUrrH1wJ6YpA-nDiHapNBp6-R__Xz8/?imgmax=800)
![2-_DSC6027[1]-001 2-_DSC6027[1]-001](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhA6R0lnk_6zYf4cYWwfN1YzKUqIpLNagcX4DjjgiL4jTudzqW3SRLESQAWis8-QaqZlNw0cLwK-4hlo8X36OBxQMFgtV5V2mzymSPrAf1GwW30cwqhjBdffTE9WJHrLCbaJeeVQBmlgn8E/?imgmax=800)

Texto: ESSS
Equipo investigador: Juan Carlos, Paco y ESSS.
FUENTE NUEVA
Quiero recordar y recuerdo, el fluir constante del agua del Chorro Viejo. Pero no, no es de este Chorro del que yo hoy quiero escribir,…aún no es su tiempo. Reservado tiene su espacio,…su momento. Pero ahora no, que aún estoy lejos. Que quiero dedicarle mis más bellas palabras,…mis más sonoros versos…pero en otro tiempo.
Pero, ¿por qué se llama Chorro Viejo? A ciencia cierta, nadie lo sabe. O quizá…podamos intentar saberlo, o descubrirlo y…creerlo…o creérnoslo para nuestros “adentros”.
Esto es lo que siempre me he preguntado, el porqué de un Chorro Viejo, si con Chorro, sin adjetivo, era suficiente para sentirlo como nuestro. ¿Habría otro hermano más joven que nació de las entrañas de las sierras de nuestro pueblo? Mas joven puede ser que sí,…pero nunca…creo … más bello.
Rebuscando entre papelotes, ya añejos, entre los que siempre ando revuelto, un día encontré que allá, en el túnel del tiempo, los villarteños le llamaban “Fuente Vieja” a lo que nosotros denominamos, Chorro Viejo. Lo mismo da que nosotros lo conozcamos como varón y ellos, como mujer plañidera, pues de sus lágrimas saciaban la sed de su cuerpo. Y tanto debieron adorarla, que ni de día ni de noche la abandonaban. Allí estaban siempre, las doncellas del pueblo, con sus cántaros y botijos, con sus cánticos y jolgorios, pero también las peleas disputándose el Chorro Viejo.
¿Serían los celos y estas peleas, quizá, los que llevaron a buscar un Chorro Nuevo? Esto al menos, es lo que yo pienso, en el mundo de mis sueños. Pero la realidad debió ser más sincera, más dura, menos bella que mis sueños. ¿Dónde buscaron más agua los villarteños? En muchos lugares sin duda, pero hubo uno en concreto.
Mi pensamiento siempre “ojo avizor”, descubre un día en las páginas de The Villartimes, un mapa de Villarta en el que destaca en letra grande y legible, un topónimo, cerca del pueblo, en el que puede leerse “FUENTE NUEVA”. ¡Sorpresa! Me lo encuentro así, de sopetón. Esto es un buen inicio, una pista por donde comenzar a bucear en el tiempo y en los recuerdos.
Realizo las pertinentes consultas a los compañeros de esta maravillosa aventura que es The Villartimes. Unos y otros ponemos a funcionar la máquina de la investigación. Allá uno echa mano de lo que tiene mas cerca: tíos, madre, padre, máquina de fotos, mapas…y cualquier otro elemento humano o material que ayude a esclarecer este pequeño enigma.
Según parece, allá donde se juntan y dan la mano las dos callejas de los dos cementerios- o Camposantos-, hay un lugar donde brotaba agua de ¿ manantial perenne?. Las crónicas y comentarios de personas mayores, nos relatan que “haberla húbola”, aunque no fluía con mucha insistencia. Claro que…eso es lo que ellos recuerdan. Pero…”un suponer”, podría llevarnos a pensar que, en años lluviosos, debió generar abundante líquido, de tal forma que llevase a poner una “chorrera” y adecentar el manantial. En estas condiciones es como lo han conocido las personas que aún nos hablan de ello.
¿Esta fuente fue tan importante como para llevar el apelativo de Nueva y equipararse y contraponerse a la Vieja? Mi opinión es que fue una más y aunque la vida de esta Fuente Nueva fue de varias centurias, no llegó a tener tanta importancia, aunque cumplió su función, saciando la sed de muchos villarteños y pastores trashumantes que muy cerca de aquí pasaron, pues la Cañada Real a muy pocas varas de distancia discurre por el laberinto de estas escabrosas montañas. Por mi experiencia en estudiar y comprender los lugares de Villarta que se denominaron “nuevos”, creo que no tendría tanta relevancia, en comparación con su “hermana mayor” del lado opuesto. Sin embargo, el topónimo está ahí, fruto de su existencia, dando nombre a una extensa zona alrededor del Cementerio – también Nuevo-. ¿Azar? ¿Casualidad?...todo es nuevo.
¿Cómo fue el final de este nuevo manantial, de la Fuente Nueva? Según cuentan, el Chorro Nuevo daba ya para “poco más que para llenar un botijo” pues languidecía tristemente, bien pudiera ser por “la pertinaz sequía”. La puntilla final fue dada, como otras veces y en otros casos, por el dueño de la cerca donde manaba el agua, que intentando remediar la sed de sus animales, profundizó e hizo un barranco; con este desatino, acabó por secar las débiles lágrimas que aún salían de la Fuente Nueva.
Texto: ESSS
Equipo investigador: Juan Carlos, Paco y ESSS.
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